Calendario de vacunas para perros en España: guía completa 2026
Publicado el 23 de febrero de 2026

Por qué vacunar a tu perro
Vacunar a tu perro es una de las decisiones más importantes que tomarás como propietario responsable. Las vacunas protegen frente a enfermedades potencialmente mortales como el parvovirus, el moquillo canino (distemper) y la rabia, infecciones que aún hoy causan miles de muertes en perros cada año en Europa. Sin vacunación, un cachorro que contraiga parvovirus tiene una tasa de mortalidad superior al 90 %. Con una pauta de vacunación completa, esa cifra se reduce a menos del 5 %.
Más allá de la protección individual, las vacunas contribuyen a la inmunidad de grupo. Cuando un porcentaje suficiente de la población canina está vacunada (generalmente por encima del 70 %), los patógenos no encuentran suficientes huéspedes susceptibles para propagarse, lo que protege indirectamente a los animales que no pueden vacunarse por motivos de salud, como perros inmunodeprimidos, muy ancianos o con ciertas enfermedades crónicas.
Desde un punto de vista legal, en España la vacunación antirrábica es obligatoria en la mayoría de las comunidades autónomas. El incumplimiento puede acarrear sanciones económicas que van desde los 600 hasta los 30.000 euros, dependiendo de la legislación autonómica aplicable. Pero más allá de la obligación legal, vacunar es un acto de responsabilidad hacia tu animal y hacia la sociedad.
Por último, conviene valorar el aspecto económico. El coste de una pauta de vacunación completa para un cachorro oscila entre 150 y 250 euros, incluyendo todas las dosis de primovacunación. En cambio, el tratamiento de un parvovirus requiere hospitalización, fluidoterapia intravenosa, medicación intensiva y seguimiento, con un coste que fácilmente supera los 1.000 - 2.000 euros, sin garantía de supervivencia. La prevención siempre es más barata y, sobre todo, más segura que el tratamiento.
Vacunas obligatorias en España
En España, el marco legislativo de vacunación canina se divide entre la normativa estatal y la autonómica. Esto genera algunas diferencias entre comunidades, pero existen dos pilares fundamentales que todo propietario debe conocer: la vacuna antirrábica y la vacuna polivalente.
Vacuna antirrábica
La rabia es una enfermedad zoonótica (transmisible a humanos) con una tasa de mortalidad del 100 % una vez aparecen los síntomas, tanto en animales como en personas. Por este motivo, la vacunación antirrábica es obligatoria en todas las comunidades autónomas excepto País Vasco, Cataluña y Galicia, donde se considera altamente recomendada. No obstante, incluso en estas tres comunidades, la vacuna es exigida si el animal va a viajar fuera de la comunidad autónoma o al extranjero.
La primera dosis se administra a partir de los 3 meses de edad, y el refuerzo es anual en la mayoría de comunidades. Algunas vacunas antirrábicas de nueva generación tienen una duración de inmunidad de 3 años reconocida por el fabricante, pero la legislación española generalmente exige la revacunación anual independientemente de la marca utilizada.
Vacuna polivalente
La vacuna polivalente es la que protege frente a las principales enfermedades infecciosas caninas. La formulación más habitual es la DHPPi + L, que cubre:
- D - Distemper (moquillo canino): enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta al sistema respiratorio, digestivo y nervioso. Mortalidad del 50 % en adultos y hasta el 80 % en cachorros.
- H - Hepatitis infecciosa canina: causada por el adenovirus canino tipo 1. Provoca inflamación hepática grave, fiebre alta y, en casos fulminantes, muerte en 24-48 horas.
- P - Parvovirus canino: la enfermedad más temida en cachorros. Causa vómitos hemorrágicos, diarrea sanguinolenta severa y deshidratación extrema. Sin tratamiento, la mortalidad supera el 90 %.
- Pi - Parainfluenza canina: virus que causa infecciones respiratorias y es uno de los agentes implicados en la tos de las perreras.
- L - Leptospirosis: enfermedad bacteriana zoonótica transmitida por la orina de ratas y otros animales. Causa insuficiencia renal y hepática. Especialmente prevalente en zonas húmedas y rurales.
Aunque la polivalente no es técnicamente obligatoria por ley estatal, es requisito imprescindible para la inscripción del animal en el registro municipal de mascotas y la gran mayoría de veterinarios la consideran parte esencial de la atención sanitaria básica.
Calendario de primovacunación (cachorros)
Los cachorros nacen con cierto grado de protección gracias a los anticuerpos maternos que reciben a través del calostro (la primera leche). Sin embargo, esta inmunidad pasiva va disminuyendo gradualmente durante las primeras semanas de vida, dejando al cachorro vulnerable. La primovacunación está diseñada para cubrir esa ventana de vulnerabilidad de forma progresiva, administrando varias dosis que van construyendo la inmunidad propia del animal.
A continuación, el calendario estándar de primovacunación recomendado por la mayoría de veterinarios en España:
6 semanas
Primera polivalente: parvovirus y moquillo (puppy). Esta dosis temprana es especialmente importante en entornos de riesgo (criaderos, camadas grandes).
8 semanas
Polivalente completa (DHPPi + Leptospirosis). Primera dosis con cobertura amplia frente a moquillo, hepatitis, parvovirus, parainfluenza y leptospirosis.
12 semanas
Refuerzo de polivalente (DHPPi + L) y primera dosis de la vacuna antirrábica. Este es un hito clave en la inmunización del cachorro.
16 semanas
Refuerzo final de polivalente. A partir de este momento, el cachorro se considera completamente inmunizado y puede comenzar a socializar con otros perros de forma segura.
Importante: el cachorro NO debe salir a la calle ni tener contacto con perros no vacunados hasta que haya completado toda la pauta de primovacunación (generalmente a las 16 semanas). El suelo de la calle, los parques y las zonas donde orinan otros perros pueden estar contaminados con parvovirus, que sobrevive en el ambiente hasta 6 meses.
Este calendario puede variar ligeramente según el criterio de tu veterinario, la marca de vacuna utilizada y la situación epidemiológica de tu zona. Siempre sigue las indicaciones de tu profesional de confianza.
Calendario de refuerzos (perros adultos)
Una vez completada la primovacunación, tu perro necesitará refuerzos periódicos para mantener un nivel de inmunidad adecuado a lo largo de su vida. La frecuencia de estos refuerzos depende de la vacuna específica, la marca utilizada y las directrices de tu comunidad autónoma.
Como regla general, el calendario de refuerzos para un perro adulto sano es el siguiente:
- Rabia: anual. Aunque algunas vacunas confieren inmunidad durante 3 años, la legislación española en la mayoría de CCAA exige revacunación anual. Es el refuerzo más estrictamente regulado.
- Leptospirosis: anual. La inmunidad frente a leptospira es de corta duración (aproximadamente 12 meses), por lo que el refuerzo anual es imprescindible, especialmente en perros que viven en zonas rurales, tienen contacto con agua estancada o conviven con fauna silvestre.
- Polivalente core (moquillo, hepatitis, parvovirus, parainfluenza): cada 1-3 años. Las directrices de la WSAVA (World Small Animal Veterinary Association) establecen que, tras un refuerzo al año de completar la primovacunación, las vacunas core pueden administrarse cada 3 años en perros adultos sanos. Sin embargo, muchos veterinarios en España mantienen la pauta anual, especialmente si el perro está en contacto frecuente con otros animales.
El estilo de vida de tu perro influye directamente en la frecuencia de vacunación recomendada. Un perro que vive en un entorno urbano, sale siempre con correa y tiene contacto limitado con otros animales necesitará un protocolo diferente al de un perro de caza que recorre el campo, bebe de arroyos y tiene contacto con fauna silvestre. Comenta con tu veterinario las circunstancias específicas de tu perro para diseñar un plan de vacunación personalizado.
Si tu perro viaja con frecuencia al extranjero, necesitarás asegurarte de que su vacunación cumple los requisitos del país de destino. Para viajes dentro de la UE, el pasaporte europeo para animales de compañía exige una vacunación antirrábica vigente. Para destinos fuera de la UE, pueden exigirse titulaciones de anticuerpos antirrábicos con antelación de varios meses.
Vacunas recomendadas según zona y estilo de vida
Además de las vacunas consideradas esenciales (core), existen vacunas opcionales que tu veterinario puede recomendar en función de la zona geográfica donde vives, los hábitos de tu perro y los riesgos específicos a los que está expuesto. Estas vacunas no forman parte del protocolo estándar, pero pueden ser fundamentales para la salud de tu animal según sus circunstancias.
Leishmania
La leishmaniosis es, posiblemente, la enfermedad parasitaria más importante para los perros en España. Se transmite a través de la picadura de un mosquito flebótomo (Phlebotomus) y es especialmente prevalente en toda la cuenca mediterránea, el centro peninsular y Andalucía. En algunas zonas endémicas, hasta el 20 % de los perros pueden estar infectados. La enfermedad es crónica, no tiene cura definitiva y su tratamiento es costoso y de por vida. La vacuna (Letifend, CaniLeish) no previene la infección al 100 %, pero reduce significativamente la probabilidad de desarrollar la enfermedad clínica. Se recomienda a prácticamente todos los perros que vivan en zonas endémicas o viajen a ellas.
Bordetella (tos de las perreras)
La Bordetella bronchiseptica es uno de los principales agentes causantes del complejo respiratorio infeccioso canino, conocido popularmente como tos de las perreras. Se transmite por vía aérea en espacios donde conviven muchos perros. La vacuna está especialmente recomendada para perros que acuden a residencias caninas, guarderías, exposiciones, concursos de agility o cualquier entorno con alta densidad de animales. Se administra por vía intranasal y confiere protección durante aproximadamente 12 meses.
Borrelia (enfermedad de Lyme)
La enfermedad de Lyme, causada por la bacteria Borrelia burgdorferi, se transmite a través de la picadura de garrapatas del género Ixodes. En España, las zonas de mayor riesgo son el norte peninsular (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra) y las áreas forestales húmedas. La vacuna está recomendada principalmente para perros de caza, pastoreo o aquellos que pasan mucho tiempo en zonas de monte y bosque. No sustituye a la prevención antiparasitaria externa (collares, pipetas), sino que la complementa.
Coronavirus canino
La vacuna frente al coronavirus canino entérico es una de las más debatidas en la comunidad veterinaria. La WSAVA actualmente no la recomienda como vacuna rutinaria, ya que la enfermedad que produce suele ser leve y autolimitante en perros adultos. Sin embargo, algunos veterinarios la incluyen en protocolos de primovacunación de cachorros, especialmente en criaderos o entornos de alto riesgo.
Efectos secundarios y qué esperar
Las vacunas caninas modernas son extremadamente seguras y los efectos secundarios graves son muy poco frecuentes. No obstante, como cualquier medicamento, pueden producir reacciones que conviene conocer para no alarmarse innecesariamente y, al mismo tiempo, saber cuándo es necesario acudir al veterinario.
Efectos secundarios comunes (normales)
Estos síntomas aparecen en un pequeño porcentaje de perros vacunados y se resuelven por sí solos en 24-48 horas sin necesidad de tratamiento:
- Apatía leve y somnolencia: tu perro puede estar más tranquilo de lo habitual durante el resto del día. Es la reacción más frecuente y completamente normal.
- Febrícula: un ligero aumento de la temperatura corporal (hasta 39,5 °C) es una respuesta normal del sistema inmunitario ante la vacuna.
- Pequeño bulto en la zona de inyección: un nódulo firme del tamaño de un garbanzo puede aparecer en el punto de la inyección. Suele desaparecer en 1-2 semanas.
- Dolor local leve: el perro puede quejarse al tocar la zona de la inyección durante las primeras horas.
- Disminución del apetito: algunos perros comen menos en las 12-24 horas siguientes a la vacunación.
Efectos secundarios graves (raros)
Las reacciones alérgicas graves (anafilaxia) son muy poco frecuentes, pero constituyen una emergencia veterinaria. Los síntomas suelen aparecer en los primeros 30-60 minutos tras la vacunación:
- Vómitos repetidos o diarrea intensa poco después de la inyección.
- Hinchazón facial: labios, párpados o todo el hocico se inflaman visiblemente.
- Urticaria: ronchas o habones en la piel, a menudo visibles en las zonas con menos pelo (abdomen, orejas).
- Dificultad respiratoria: jadeo excesivo, respiración ruidosa o esfuerzo visible para respirar.
- Colapso o debilidad extrema: el perro no se mantiene en pie o pierde el conocimiento.
Si tu perro presenta cualquiera de estos síntomas graves después de la vacunación, acude al veterinario de urgencia inmediatamente. La anafilaxia puede ser mortal si no se trata con rapidez, pero responde muy bien al tratamiento cuando se actúa a tiempo.
Cuándo NO vacunar
Existen situaciones en las que la vacunación debe posponerse o adaptarse. Tu veterinario puede recomendar retrasar la vacuna si tu perro está enfermo o con fiebre, si está recibiendo tratamientos inmunosupresores (corticoides a dosis altas, quimioterapia), si es un perro muy anciano con patologías graves, o si ha tenido una reacción alérgica previa a la misma vacuna. En estos casos, el veterinario valorará el equilibrio entre el riesgo de vacunar y el riesgo de no hacerlo, y tomará la decisión más adecuada para tu animal.
Cómo llevar el control de las vacunaciones
Uno de los mayores problemas con la vacunación canina no es la falta de voluntad del propietario, sino la dificultad de recordar cuándo toca cada refuerzo. La cartilla veterinaria en papel, ese cuadernillo que te dieron el primer día en la clínica, acaba en un cajón, se deteriora con el tiempo o, sencillamente, se pierde. Y cuando llega el momento de la revisión anual, muchos propietarios descubren que llevan meses (o años) de retraso en alguna vacuna.
Este problema se agrava cuando tienes más de una mascota, cada una con su propio calendario de vacunación, desparasitación y revisiones. Gestionar manualmente las fechas de varias mascotas con diferentes pautas es una tarea que se vuelve inmanejable sin ayuda. Un solo refuerzo olvidado puede dejar a tu perro desprotegido durante meses frente a enfermedades potencialmente mortales.
Las soluciones digitales han cambiado por completo la forma de gestionar la salud de nuestras mascotas. Una aplicación de salud animal te permite registrar cada vacuna con su fecha, marca, número de lote y veterinario, programar recordatorios automáticos para los refuerzos y tener siempre a mano el historial completo, incluso en situaciones de emergencia o durante viajes.
Si quieres profundizar en cómo digitalizar toda la información sanitaria de tu mascota, consulta nuestra guía sobre la cartilla veterinaria digital y descubre las ventajas de tener todo el historial médico de tu perro siempre accesible desde el móvil.
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Nunca olvides una vacuna
Con Huella, puedes registrar todas las vacunas de tu perro con fecha, marca, número de lote y veterinario. La app te envía recordatorios automáticos cuando se acerca la fecha del próximo refuerzo, para que nunca se te pase una vacuna importante.
Además, puedes exportar el historial completo de vacunación como PDF para presentarlo en la clínica veterinaria, en el aeropuerto o en cualquier situación que lo requiera. Ideal para viajes internacionales, residencias caninas o cambios de veterinario.